Japón es el tercer mercado de e-commerce del mundo, pero opera con comportamiento del consumidor único que difiere significativamente de los mercados occidentales.

1. Invierte en la calidad del contenido en japonés

Las descripciones de productos, FAQ y soporte al cliente escritos por redactores nativos son inversiones no negociables.

2. Apoya las expectativas japonesas de pago y entrega

La entrega al día siguiente, especificación de franja horaria y embalaje cuidadoso son expectativas básicas, no características premium.

3. Comprende la cultura de redes sociales de Japón

El marketing de influencers y la cultura de reseñas son impulsores de compra enormemente poderosos en Japón.